Hoy les comparto un dato impresionante acerca del famoso narcotraficante Pablo Escobar, para quien el amor a su hija no tuvo límites y logró comprar calor por dos millones de dólares.
Una ocasión especialmente memorable según su hijo Sebastián Marroquín (Juan Pablo Escobar por nacimiento), fue una vez que se estaban quedando en una casa en las montañas de Medellín.
La policía había dado con su ubicación y habían acordonado toda la zona. Con el paso de los días, se fueron agotando las provisiones y entre el hambre y el frío, Manuela, la hija de Escobar, empezó a debilitarse muchísimo. Tanto, que llegaron a temer que sufriera de hipotermia. Fue ahí cuando el narco recurrió a lo único que le quedaba a mano: dos sacos de 1 millón de dólares cada uno.
Les prendió fuego y gracias a eso la familia pudo sobrevivir, hasta que lograron escapar nuevamente. Poco tiempo después, el 2 de diciembre de 1993, Escobar fue descubierto y abatido por la policía.
Una anécdota increíble, pero haha si estaban en las montañas... no era fácil conseguir hojarasca abriendo la ventana?
ResponderBorrarWow es increíble lo que se puede llegar a hacer por los hijos... Interesante dato.
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